Un paisaje desolado, un sendero extraviado, y al fondo, la sombra de un extraño cuyo mástil solo ondea hacia la dirección de la mentira plateada. Son sueños los que el extraño persigue, sueños que añora, sueños que ni hoy, ni nunca, calmaran la sed de su amo. Como el llegar a la luna…dice….como el volar por el asfalto….camufladas esperanzas para unos, y cumplidos deseos para otros, es el resultado de su estúpida fe. Volviendo sobre sus pasos, regresa, lentamente, una vez mas, al estanque de su locura, y a su vez, el manantial del que brota su vida. Observa su mirada entristecida, la que muestra claramente los crímenes cometidos por el que un día, creyó su mejor amigo. Se agacha, y, juntando las palmas de sus inofensivas manos, las sumerge suavemente entre las lagrimas de la, aun patente, marchitada flor. –Están vacías…..no hay nada….se queja el extraño. –Por qué se ha secado el agua?....-No se han secado- le responde un anciano que estaba sentado a su lado observándole- Ni siquiera te has mojado. –Pero si he metido las 2 en el agua….replica el extraño – Sí, pero todo el agua que te rodea se resbala, y tu no puedes hacer nada- contesto el. Porque las cosas cambian, amigo mío, o quizá nunca cambiaron, pero te lo enseñaron de otra forma. No quieras usar el tenedor para recoger el agua, porque fracasaras. No quieras desear algo que no te pertenece, porque se escapara. El mundo es un sitio demasiado grande, un hoy y aquí puede ser un mañana aya en un mero suspiro. –Y que se supone que tengo que hacer?-…….
¿Tu? Buscar una cuchara…..domingo, 7 de febrero de 2010
Hubo un día que no
Atemorizado, oculto bajo la fría trinchera que no deja de alimentarse de plomo ajeno, habita este humilde soldado raso, el cual reza todas las mañanas antes de partir a luchar por su mayor deseo, que no es otro que poder volver a sentir el húmedo frío de su pequeño palacio de arena y tablas llegando por su propio pie, y no sobre los cansados hombros de sus compañeros de batalla. La batalla, mi batalla. Oigo el susurro de las balas pasando muy cerca de mi, pero no, estas no pueden ser para mi, no les has puesto mi nombre aun. Miro atrás y veo como algunos de aquellos a los que juré lealtad caen abatidos por el enemigo a mi lado. Los observo pero, sorprendentemente no lloran, no se quejan; sonríen porque saben que lucharon asta el final contra ti, contra el enemigo. Arrastrándome por el suelo en pleno fuego cruzado, envidio a mis compañeros caídos, puesto que ya solo son meros espectadores de lo que yo ahora me toca ser protagonista, me toca ser el soldado. Pero yo no soy como tu, no he nacido para luxar, no me han enseñado a disparar. Prefiero esperar pacientemente la hora de tu llegada, mientras recuerdo que tu y yo un día no fuimos tan diferentes. Llegas, y contigo, tus amigos plomados que apoyan tus ideas y que imparten por si mismas el castigo a los infieles como yo. Estas si llevan mi nombre, estas son para mi. Mientras caigo fulminado, veo con cierto alivio una mueca de tristeza reflejada en tu rostro al verme derrotado, una pequeña mueca que desmonta sin tu consentimiento tu coraza de acero alrededor de tu corazón, que demuestra que un día tu y yo no fuimos tan diferentes....mientras, tus balas atraviesan mi débil cuerpo, y forman sobre el un pequeño punto....un punto y final......
Y en mis ultimas bocanadas, contemplo con admiración el cuerpo inerte de uno de mis enemigos tendido en el suelo con un disparo a quemarropa.......y vaya......esa bala tenia mi nombre.........
Y en mis ultimas bocanadas, contemplo con admiración el cuerpo inerte de uno de mis enemigos tendido en el suelo con un disparo a quemarropa.......y vaya......esa bala tenia mi nombre.........
No se por qué fue, y siendo sincero, todavía sigo sin saberlo, si por lo llamativo del mono, si por lo inusual de la escena, o simplemente, porque era lo único con vida aparte de mi que había en esa habitación pero, fuera por lo que fuera, algo me obligo a dirigir mis cansados ojos a aquella silueta que, sin saber por qué, me resultaba muy familiar. Su rostro, castigado por el tiempo y, por algún descuido que otro, mostraba una felicidad completamente paradójica con el lugar en el que se encontraba y, no se pero, parecía disfrutar de estar donde estaba. En un brusco movimiento, el extraño giro su cabeza buscando mi rostro y se quedo observándolo, se había percatado de mi presencia hace tiempo y me había escuchado sin yo darme cuenta y, sin alterar ni un ápice su cara de felicidad, me dijo: -deberías mostrar mas aprecio por eso a lo que has llamado insignificante, recuerda que esa ha sido tu llave para entrar aquí…. –¿Aquí?- Le pregunté sorprendido. –Así es- me respondió mientras observaba mi numero con detenimiento -Enhorabuena, bienvenido al paraíso…
….Y mi regreso a la tumba ensombrecida que m vio nacer se vuelve cada vez más pesado…. mientras mi último recuerdo se desvanece junto a aquella llave que no sé si fui capaz de encajar….16108…..
….Y mi regreso a la tumba ensombrecida que m vio nacer se vuelve cada vez más pesado…. mientras mi último recuerdo se desvanece junto a aquella llave que no sé si fui capaz de encajar….16108…..
16108
Y mi regreso a la tumba ensombrecida que me vio nacer se vuelve cada vez mas pesado, no se si por los dolorosos grilletes, por los abucheos de los otros presos o simplemente porque mi mente intenta encontrar un motivo por el cual de mi situación, y ya lo debió encontrar… Me introduzco cabizbajo en mi acogedor infierno, seguido de dos guardas que, como única bienvenida, me abalanzan contra la reja mientras me lanzan a la cara lo que de aquí en adelante será toda mi vestimenta y también historia, será toda mi identidad. Sentimientos, instintos, emociones, pensamientos……todo eso ahora reflejado en un insignificante numero….16108.
Ya liberado de los amenazantes grilletes, consigo arrastrar mi dolorida carcasa hasta el llamado catre, ya que la palabra colchón queda un poco inalcanzable para lo que estoy viendo. Intento observar la celda lo menos posible, no hay prisa, tenemos 10 años para conocernos bien….ella con sus lamentos, lloros, gritos de impotencia, ataques de locura…..todo eso que, simplemente utilizando el arma del tiempo, fue capaz de sacar de sus duros y maquiavélicos huéspedes. Y yo…..bueno, seguro que algo encuentro.
Ya liberado de los amenazantes grilletes, consigo arrastrar mi dolorida carcasa hasta el llamado catre, ya que la palabra colchón queda un poco inalcanzable para lo que estoy viendo. Intento observar la celda lo menos posible, no hay prisa, tenemos 10 años para conocernos bien….ella con sus lamentos, lloros, gritos de impotencia, ataques de locura…..todo eso que, simplemente utilizando el arma del tiempo, fue capaz de sacar de sus duros y maquiavélicos huéspedes. Y yo…..bueno, seguro que algo encuentro.
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