No se por qué fue, y siendo sincero, todavía sigo sin saberlo, si por lo llamativo del mono, si por lo inusual de la escena, o simplemente, porque era lo único con vida aparte de mi que había en esa habitación pero, fuera por lo que fuera, algo me obligo a dirigir mis cansados ojos a aquella silueta que, sin saber por qué, me resultaba muy familiar. Su rostro, castigado por el tiempo y, por algún descuido que otro, mostraba una felicidad completamente paradójica con el lugar en el que se encontraba y, no se pero, parecía disfrutar de estar donde estaba. En un brusco movimiento, el extraño giro su cabeza buscando mi rostro y se quedo observándolo, se había percatado de mi presencia hace tiempo y me había escuchado sin yo darme cuenta y, sin alterar ni un ápice su cara de felicidad, me dijo: -deberías mostrar mas aprecio por eso a lo que has llamado insignificante, recuerda que esa ha sido tu llave para entrar aquí…. –¿Aquí?- Le pregunté sorprendido. –Así es- me respondió mientras observaba mi numero con detenimiento -Enhorabuena, bienvenido al paraíso…
….Y mi regreso a la tumba ensombrecida que m vio nacer se vuelve cada vez más pesado…. mientras mi último recuerdo se desvanece junto a aquella llave que no sé si fui capaz de encajar….16108…..
domingo, 7 de febrero de 2010
Suscribirse a:
Enviar comentarios (Atom)
No hay comentarios:
Publicar un comentario